martes, 13 de julio de 2010

Capitulo 12:Me salvaste la vida

NIck estaba sentado con ambas manos sobre su cabeza. Todo aquello estaba cayendo sobre él como miles de piedras de mármol. ¿Cómo podía ser que todo aquello se diera en tan poco tiempo? se sentía impotente. Miley lo miró desde el extremo de la habitación. Los cuatro amigos habían estado callados durante media hora, fue ella quien se atrevió a derribar el silencio.

- La orden de Merlin dijo que se encargaría de ahora en adelante de nuestros guardaespaldas...dice que los que el ministerio nos puso no podrían defendernos nunca...

- Y estoy de acuerdo. Mira lo que hicieron con el guardaespaldas de Nick..- dijo Ashley.

- Esto no se trata de guardaespaldas, - dijo Nick. - Sea como sea esto es un mensaje de Murillo: al matar a mi guardaespaldas lo que dice es que nada se interpondrá entre nuestro encuentro..en el cual él pretende por fin deshacerse de mí. Todo está pasando demasiado rápido...y tengo miedo..pero no por mí, sino por ustedes....es obvio que  ha optado por tomárselas con mis seres queridos...

Nick contuvo la respiración.

- No nos pasará nada..- dijo Corbin.- Lo importante ahora es Vanessa....y tu. Son los que corren más peligro...

Miley se puso pálida y se aclaró la garganta, sus amigos se fijaron en ella.

- Hay algo que debo decirles...- dijo ella.

- qué?- dijo Ashley.

- Bueno...Erick....he tenido una cita con él...-

- qué?!- dijo Nick levantándose bruscamente. - espero que no hayas sido tu quien lo involucró en lo de Vanessa!

- Sí, fui yo.- dijo Miley. Vio cómo Nick parecía encolerizarse, sabía que él y Erick habían cortado su relación de amistad desde la muerte de Joe. A Nick no le hacía ninguna gracia.

-Por qué?! - dijo Nick. - por qué tenías que meterlo?!

- Porque sea como sea Nick, él es la mejor persona de la historia. Lo necesitamos si queremos recuperar a Vanessa.- dijo Miley haciéndose respetar. - Y qué pena que tu orgullo sea más fuerte que las ganas de encontrar a Vanessa, pero yo no iba a permitir que nada, me oyes, nada se interponga para regresarla sana y salva...

- Miley tiene razón Nick.- dijo Corbin. - si queremos recuperarla lo necesitamos..

Nick se quedó callado, prefirió no decir nada.

- Bueno, lo que tenía que decirles es que he hablado con él..y me ha contado la razón por la cual han secuestrado a Vanessa...- dijo Miley, pero Nick la interrumpió.

- Ya sabemos las razones!- dijo Nick. - Efron quiere vengarse de mí y de ella..por lo de la muerte de su padre!

- No.- dijo Miley. - Esa no es la razón...

Vanessa abrió los ojos. Había pasado la noche en una silla junto a Sasuke. Sintió el dolor de la mala noche en todo su cuerpo. Lo miró, ahí, tirado...se veía mucho mejor. Había recuperado su color y ya no deliraba. Vanessa se sentó a su lado. Parecía otra persona mientras dormía...tan pacífico, hasta tierno...no parecía para nada ese Zachary Efron que la insultaba y la maltrataba..no parecía ese aguilucho...

Vanessa dirigió su mirada hacia su hombro derecho, donde yacía la marca, brillando...

Ella acercó su mano y tocó la marca, sintiendo un escalofrío correr su mano. Entonces Zac abrió sus ojos repentinamente y tomó a Vanessa por el brazo. La haló y la tiró al otro lado de la cama mientras ella gritaba por el susto. Zac se puso encima se ella, mirándola extrañado y a la vez molesto.

- qué haces aquí Hudgens!?- dijo él. - te dije que no podías entrar a mi habitación!

Vanessa seguía con los ojos abiertos como platos, impresionada y nerviosa a la vez. El hecho de que
Zac estuviera semi desnudo y encima de ella la ponía demasiado nerviosa.

- estaba salvándote la vida!- dijo Vanessa mientas miraba su hombro.

Zac miró su hombro sin salir de encima de Vanessa. Ella estaba empezando a desesperarse.

Zac recordó la noche anterior, cuando había ido con todos los aguiluchos a liberar a los prisioneros de la ciudad, y se había hecho aquella herida...que ahora era casi inexistente.

Volvió a fijar sus ojos azules en los de Vanessa, que se encontraba a pocos centímetros de distancia. Zac bajó su mirada hasta sus labios, rosados...sonrió...lo que hizo que Vanessa se pusiera más nerviosa aún.

-curaste la herida?´...- dijo Zac. - cómo?

Vanessa tragó saliva. Zac parecía acercarse cada vez más a ella. Ambos podían sentir sus cuerpos, muy unidos uno al otro.

- Con algunas cosas que tenías en la casa...y con ayuda de tu pergamino ...

- tomaste mi pergamino?- dijo Zac volviendo a retomar su tono enojado. - dónde está?!

- está en la mesa qué no lo ves?- dijo Vanessa.

Zac lo vio y volvió a fijar su mirada en Vanessa. No sabía por qué, ni desde cuándo había empezado a sentir deseos por ella...pero aquellos estaban más vivos que nunca dentro de él. Se levantó dejándola libre. Vanessa sintió que por fin podía respirar, ya que Zac era muy pesado y la había estado aplastando.

Zac caminó en boxers hasta su pergamino y lo tomó.Vanessa se levantó nerviosa y caminó rápidamente hacia la salida, pero Zac la interceptó acorralándola contra la pared.

- no te vas a ir...no todavía..

Zac podía sentir la respiración agitada de Vanessa. Los dos volvían a estar demasiado cerca el uno del otro, podían sentir su alientos intercalándose..

- qué quieres..- dijo Vanessa tratando de no mostrar su nerviosismo.

* q te pasa Vanessa Hudgens??? por qué te pones tan nerviosa cuando Efron está cerca?? q te pasa?* se dijo.

- Por qué lo hiciste?

Vanessa sintió que su corazón se paraba cuando Zac tomó su rostro con una mano, acariciando su mejilla y fijando sus ojos azules en los marrones verdosos de la chica.

Ella tragó saliva.

- Es muy simple, no dejaría morir a nadie...por nada del mundo si puedo hacer algo para evitarlo, en otras palabras lo hice por una sola razón: porque no soy como tú.

Zac se hizo para atrás cediendo ante la mirada recriminatoria de la chica.

- No sé cómo te hiciste esa herida, pero no debe ser por haber defendido a alguien ni mucho menos..- dijo Vanessa. - Solo espero algún día convertirme en un ser tan frío como tú...haber si así puedo dejarte morir y escapar de este lugar...tienes razón, ser buena no sirve de nada...piensas en los demás antes q en ti. Así que aquí me tienes, aquí, cuando pude haber escapado mientras estabas mal...

Vanessa abrió la puerta y salió. Esperaba con ello poder darle una lección a Zac.

Vanessa estaba en su habitación. Se había bañado y vestido. Tenía ganas de comer, ya eran las dos de la tarde y Zac no se había siquiera acercado a su cuarto para decirle nada. Seguramente estaba enojado por lo que ella le había dicho. Vanessa no podía dejar de pensar en qué era lo que le había causado esa herida...lo único que sabía era que había sido en la reunión con los aliados de Jared..lo cual no debió ser bueno.

Vanessa se miró al espejo. No entendía por qué de repente le importaba tanto lo que hacía o no Zac. No podía negarlo, ahora que ambos eran adultos y estaban muy lejos de esos niños que alguna vez fueron, había una química impresionante creciendo entre los dos.

* sí, Vanessa Hudgens...solo es química nada más...jamás podrías tener sentimientos hacia un ser tan vil...*

Y era realmente así.Zac mismo le había dicho alguna vez que nadie podría amarlo nunca ni él podría, nunca, amar a nadie.

Vanessa sintió un vacío al recordar aquellas palabras.

La puerta se abrió bruscamente. Zac se apoyó en el marco de la puerta, observando a Vanessa con ese rostro inexpresivo.

* bueno, por lo menos esta vestido..* pensó Vanessa.

- claro, puedes pasar.- dijo Vanessa sarcásticamente.

- No estoy de humor para tus bromas Hudgens..- dijo Zac.

- Entonces date media vuelta y sal.- dijo Vanessa sin quitar el sarcasmo de su rostro.

- Es lo que haré, en cuanto te diga lo que tengo que decirte..- dijo Zac entrando y sentándose en su cama. Allí estaba la pijama de Vanessa arrojada entre las sábanas sin tender.

- qué me tienes que decir entonces?- dijo Vanessa volteándose. - Pero en cuanto termines me traes la comida. Tengo hambre.

- Irás a preparártela tú.- dijo él

- no puedo recuerdas? tengo prohibido salir de este cuarto. Tus reglas.

Zac sonrió.

- Ya no lo son.

Vanessa se quedó callada durante un instante, no comprendía absolutamente nada.

- qué?

- Me salvaste la vida Hudgens.- dijo Zac. - Sea como sea te debo demasiado. Siempre estaré en deuda...pero no hay nada que pueda hacer al respecto. Por eso lo menos que puedo hacer es dejar que te pasees por el departamento...así que toma.

domingo, 11 de julio de 2010

capitulo 11:Te necesito

Bueno a peticion de Lau pongo el capitulo 11,ya se que  he tardado mucho en publicar pero tiene su recompensa quieren maratón¿?Los caps a partir del siguiente y parte de este se que les van a encantar aki cap


Vanessa abrió los ojos y se vio frente a Ella.

- Ya me explicaste por qué veo cosas de mis amigos, cosas que no viví...pero por qué veo también cosas que le sucedieron a Zachary?- dijo Vanessa confundida.

Ella rió.

- Por la misma razón. Porque él en este momento está recordando también lo que pasó durante ese año entero y como ambos están en la misma habitación y estás muriendo sus recuerdos se transmiten.

- "o sea que él también puede ver lo que yo recuerdo..

- Partes...- dijo Ella. - al igual que tu solo ves partes.

Vanessa cerró los ojos.

- como que demostrarles lo que somos capaces de hacer mi lord?- dijo Esther.

Jared se dirigió a ella.

- Después les explicaré. Ahora quiero que me informen...

Se hizo un silencio entre todos los presentes.

- Efron..- dijo Jared.

Zac dio un paso hacia delante, sin hacer ningún tipo de reverencia.

- Inclínate..- le dijo Esther casi en susurro.

- No,- dijo Jared. - déjalo, él no tiene por qué hacerlo. Es mi mano derecha, tan hábil como su padre...- se calló y volvió a fijarse en Zac. - cómo ha ido el plan?

- A la perfección. Hudgens está conmigo, aún no le ha llegado información importante por medio de Galatea, pero estoy pendiente de cualquier indicio...

- Me he enterado..- interrumpió Jared. - de que has mandado a Jonas y a sus amigos un video...

Zac se mantuvo en silencio.

- Sin mi permiso..- dijo Jared. - No será que piensas que por ser mi mano derecha puedes hacer lo que se te plazca o si?

Zac se mantuvo en silencio durante unos minutos antes de responder.

- Fui yo el del plan de secuestrarla, mi lord...creo que me merezco el derecho de complacerme con el aturdimiento de Jonas y sus amigos...

- Todos!- dijo Jared. - todos queremos deleitarnos con eso Efron! pero es acaso que no entiendes que todo llega a su preciso momento?

- Y tu?- dijo Jared.

Esther dio un paso hacia delante y se inclinó en reverencia.

- Mi Lord, los gigantes están de nuestro lado. Los vampiros y los chupa sangres sin embargo, se están poniendo difíciles..-

- Malditos, me las pagarán en cuanto termine todo esto.- dijo Jared.- Escúchenme bien! todos ustedes son mi ejército, los elegidos para destruir a los seres inferiores como los son las personas normales y los asquerosos inmundos! ustedes tienen el poder! junto a mí! vamos a cambiar el mundo!

Todos ovacionaron a excepción de Zac, quien realmente ya no le importaba nada, solo estaba ahí porque sabía que aquel era su destino.

- Vamos a atacar...- dijo Jared. - ya saben que hemos vuelto, están aterrorizados ante un posible ataque...vamos a darles el gusto...

- qué haremos?- preguntó Alisson.

- vamos a liberar a los prisioneros de la ciudad-

Vanessa vio que su reloj marcaba las doce de la noche. Zac había desaparecido ya más de siete horas. No lo había sentido llegar para nada, había estado pendiente de cualquier sonido. ¿Qué sería tan importante en aquella reunión que llevaban tanto tiempo ahí? Vanessa no pudo evitar pensar que estaría probablemente discutiendo lo que harían con ella en cuanto recibiera completo el mensaje de Galatea...

"basta Vanessa! para eso tu ya habrás escapado de aquí" se dijo dándose ánimos.

Sin darse a pensar cuanta calló en un sueño incorruptible.

Zac aún no había llegado.

Vanessa despertó con la luz del alba entrando por su ventana. Se revolcó en la cama durante unos minutos antes de ver que el reloj marcaba las 10 de la mañana. Se levanto bruscamente. ¿ a qué hora habría llegado Zac? si es que había llegado ya.

Vanessa sintió un hambre enorme e incontenible.

- No lo voy a esperar.- dijo Vanessa mientras tomaba el armador con forma torcida y lo metía en la perilla.

La puerta se abrió sin dificultad. Vanessa asomó la cabeza y vio el pasillo despejado. Caminó por él y vio la puerta del cuarto de Zac cerrada, seguramente estaba aún durmiendo.

*por supuesto, si llegó después de las 12..* se dijo mientras caminaba por la sala hacia la cocina.

Abrió el refrigerador y saco jugo de naranja y unas galletas. Se sentó a comer,.

*muy bien, a pensar.. no quiero irme con Chad así que prefirieron tener eso como un plan b de escape...el primero es tomar las armas de Zachary y escapar..pero necesito la clave de la puerta..cómo se la podré sacar?*

Pensando en todo esto terminó de comer y caminó nuevamente por la sala para dirigirse a su cuarto. Fue entonces cuando una mancha roja en la alfombra de la sala saltó a sus ojos. Vanessa se arrodilló y comprobó que era sangre. Estaba seca pero no debía tener más de unas horas. Cuando  levantó la cabeza vio un espectáculo de gotas de sangre formando un camino hacia el corredor. No pudo entender cómo no lo había notado al salir de su habitación. Siguió las gotas hasta la última de ellas...

que terminaba justo enfrente de la puerta del cuarto de Zac.

Vanessa gritó y abrió los ojos. Pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas. Ella la miraba con una sonrisa en su rostro.

- es que no te acuerdas Vanessa? no te acuerdas lo que hiciste al ver la sangre????

Vanessa cerró lo ojos y los volvió a abrir rápidamente, estaba algo asustada.

- No...no entiendo por qué! no lo puedo recordar!- dijo Vanessa agarrándose la cabeza con ambas manos.

- Bien! aquí está una prueba de todo lo que te he estado diciendo todo este tiempo: las cosas que quieres olvidar, las olvidas. Pero siempre están dentro de mí, ósea, tu subconsciente.

- es decir que esto es algo que me traumatizó en algún sentido??- dijo Vanessa.

- No necesariamente...tal vez solo fue algo que te asustó mucho, y por eso decidiste olvidarlo. Te asustó pensar que Zac podría estar muerto...

Vanessa permaneció en silencio.

- Tal vez pensaste que al abrir la puerta te encontrarías con la misma escena que con la de tus padres...y a Jared....

- cállate!- espetó Vanessa nerviosa.

Ella la miró sin quitar su sonrisa, esa que empezaba a incomodar terriblemente a Vanessa.

- cierra tus ojos y te ayudaré a recordar..

Vanessacerró los ojos.

Vanessa tragó saliva y apretó la perilla con su mano. La giró. La puerta se abrió lentamente, como revelando su secreto escondido. Vanessa al principio no podía ver nada, ya que la habitación estaba demasiado oscura. Pero después divisó la silueta de Zac, acostado en la cama.

Vanessa caminó y abrió las cortinas para que la luz entrara. Al hacerlo sintió que su corazón se paraba ante la escena que tenía frente a sus ojos.

Las gotas de Sangre seguían el recorrido de la puerta hacia la cama, y de ahí había una gran mancha de sangre en la sábana, y Zac, que estaba en la cama pálido y sudando , tenía una herida en su hombro, herida que al merecer no había sido bien curada.

- Zachary! Zachary despierta!- dijo Vanessa nerviosa dándole unos leves golpes en sus mejillas. Pero despertarlo era imposible. Estaba ardiendo en fiebre y parecía sudar-frío, ya que temblaba y se movía sin parar.

*Ok Vanessa! no te paralices! tu sabes cómo hacer esto! solo tienes que hacer lo que te enseñó la señora Marshal en 7mo año* se dijo Vanessa nerviosa.

Vanessa corrió a la cocina en busca de algo que pudiera serle de utilidad, algún botiquín de emergencias. !Por dios Zac era un aguilucho tenía que tener algo para auxiliarse en este tipo de casos!

Vanessa encontró en unas gavetas algunas vendas y soluciones especiales para heridas. Se alegró de encontrar también en el refrigerador sal y algunas hierbas medicinales.

Entró al cuarto de Zac y sintió como si le faltara el aire al verlo ahí, pálido y retorciéndose por la fiebre que lo embargaba. Seguramente llevaba en aquellas condiciones toda la noche, y tal vez si ella no hubiera roto las reglas y hubiera salido de su cuarto él hubiera muerto.

Sakura se sentó junto a él.

*Muy bien, necesito concentrarme..* pensó.

Vanessa limpió la herida con agua y luego le untó las hiervas medicinales que había molido. Puso unas toallas mojadas y agua fría (al viejo estilo) para que la fiebre cediera ante la falta de cosas que le bajarían la fiebre.

Nick se despertó con el timbre de la puerta sonando estrepitosamente. Se levantó y abrió la puerta algo molesto por la fuerza con que lo habían levantado de su sueño. Corbin, Ashley y Miley entraron alarmados. Miley lanzó el diario en el mueble.

- noticias Nick.- dijo Miley.

- Sobre Vanessa?- dijo Nick mientras su rostro se iluminaba, por un segundo pensó que la habían encontrado y que todo se había solucionado.

- No, ojalá fuera así.- dijo Corbin.

- Nick los aguiluchos han liberado a los prisioneros de la ciudad.- dijo Ashley.

- qué!?- dijo Nick tomando el diario que Miley le estiraba. - no puede ser!

- Los aliados de Murillo se vienen con fuerza Nick...la comunidad está aterrada...- dijo Miley.

Nick sintió como si estuviera viviendo la época horrible en la cual sus padres murieron, y bueno, no se equivocaba mucho.

- eso no es todo Nick.- dijo Corbin. - Acabamos de enterarnos por el ministerio que tu guardaespaldas fue encontrado muerto. Alguien se le lanzó encima y...bueno..

- Un aguillucho..- dijo Nick. - Bien sabemos todos que solo ellos pueden hacer algo así..

Todos hicieron silencio, hubieran dado todo por poder decirle a Nick que se equivocaba, pero estaba en lo cierto.

Vanessa había pasado toda la mañana y tarde cuidando de la fiebre de Zac. …esta había decrecido considerablemente gracias a sus cuidados. Vanessa no se atrevía a separarse de él ni un instante. Tenía mucho miedo de que la fiebre volviera y empezara a convulsionar.

Zac seguía como delirando por la fiebre, ya que aunque había descendido seguía fuerte. Vanessa lo miraba sin decir nada. Fue entonces cuando su mirada se desvió hacia las armas que yacía sobre la mesa.

Sí, podía tomarla y abrir la puerta (quien sabe como) y poder escapar....sí, podía escaparse y ser libre nuevamente. Zac no podía detenerla...estaba en aquel estado crítico...ella podía....pero no lo haría.

Vanessa quitó un mechón de cabello negro de la frente de Zac. No podía ser tan cruel y dejarlo ahí, solo, sin cuidados. Podría empeorar y hasta morir. Vanessa se pegó en la cabeza con su mano.

* eres una tonta Vanessa Hudgens! después de todo lo que te ha hecho te sigue importando su vida!* Pero no había nada que pudiera hacer al respecto. No podía, simplemente no podía dejarlo a su suerte.

Zac seguía delirando, pero Vanessa sabía que eso era resultado de que la fiebre disminuía y eso le alegraba. Se sentó junto a él. Había pensado que lo mejor para que baja la fiebre era quitarle toda la ropa, pero esa tarea no la iba a realizar ella, así que solo le quitó la camisa y los pantalones dejándolo con los boxers y arropándolo con la sábana.

Vanessa se sentó a su lado y puso su mano el la frente de Zac. Sí, la fiebre disminuía rápidamente. Entonces Zac tomó la mano de Vanessa, ella se sobresaltó ante este hecho.Zac llevó la mano de Vanessa hasta su pecho, apretándola contra él.

- Zac?- dijo Vanessa.

Zac abrió lentamente los ojos y con dificultad, casi no los podía mantener abiertos. Vanessa alcanzó a escuchar unas leves palabras que salieron de su boca antes de volver a caer en sueño. Palabras que hicieron que Vanessa temblara.

- No me dejes....te necesito-

Capitulo 10:Chad

Con esto Zac dio media vuelta y se fue. Salió del departamento sintiéndose como la peor basura. No sabía por qué siempre mentía y decía cosas que en realidad no quería decir.
Vanessa se lavó la cara. Cómo siquiera había llegado a pensar que Zachary podría no ser lo que ella pensaba?? era una imbécil. …él seguía siendo la misma lacra que era en el Newman School, ni siquiera la muerte de su propio padre lo había hecho cambiar.
Cerró los ojos. No quería saber nada más del mundo.

Zac cabalgaba a través de un bosque lo más rápidamente que podía. Llegó hasta un claro y vio este lugar rodeado de aguiluchos. Se bajó del caballo. No se sentía bien por lo que le había dicho a Vanessa. No era cierto nada de lo que había dicho, todo por su maldito y estúpido orgullo, y por ese empeño absurdo de parecer frívolo y despiadado solo para ocultar sus debilidades.

- para qué nos citó Jared?- preguntó Zac a Lucas.
- No lo sé. Creo que se trata de Jonas y sus amigos, se nos ha complicado el trabajo.
- Por qué lo dices?
- Porque la orden de Merlín les ha asignado guardaespaldas.
- Y el ministerio, está haciendo algo?- preguntó Zac.
- No, tu sabes que el ministerio no moverá un dedo al menos que sea para su propia conveniencia...a parte David Tisdale (recuerdo, David es hermano de Corbin y Ashley, osea, ellos también son Tisdale) ha entrado como ministro general.
- Mala noticia para los Tisdale.- dijo Zac sonriendo. - Cómo me gustaría verles la cara...en especial a Nick-
- Ya tendrás tu tiempo Efron, todos tendremos nuestro tiempo..- dijo Drew. - El mundo está en pánico, saben que hemos vuelto...
- Oye, y dónde está Chad?- preguntó Zac.
- Cierto!.- dijo Drew, - Como no llegabas fue a buscarte..
- A buscarme dónde?
- En donde tienes a Hudgens por supuesto.

Vanessa estaba en el piso. Cantaba una vieja canción que solía cantar junto a Ashley y Miley todas las mañanas cuando subían al porche de Miley para ir al trabajo. "Like a virgin.. touch for the very first time.. like a virgin...when your heart beats, next to my..."
Estaba demasiado aburrida. Iba a pedirle a Zac que le trajera revistas y libros, pero no pretendía dirigirle la palabra. Era un ser despreciable y déspota. No quería saber nada de él. En cierto modo mejor era estar allí encerrada, así no tenía que verlo pasearse por el departamento y se ahorraba humillaciones de su parte.
Vanessa suspiró. Por qué tenía que ser así? Zac le había confirmado sus sospechas: se había convertido ya en un asesino. Vanessa guardaba esperanzas de que aún no hubiera hecho gran daño, pero se equivocaba. Un Efron es un Efron...y nunca dejará de ser un Efron.
Ahora en lo único que tenía que pensar era en escapar. Tenía que conseguir la clave de la puerta, lo demás era fácil. Le quitaría algun arma a Zax mientras duerme y se iría. Solo le quedaría rogar porque sus técnicas sea lo suficientemente fuerte como para defenderse de los ninjas.
*ay! Vanessa, tú como siempre con tus pequeños proyectos! entiende q no puedes cambiar a la gente!* se dijo a sí misma. Sin darse cuenta se había formado la idea de que podía llegar a cambiar a Efron, de que, en el fondo, él era una buena persona.
Vanessa escuchó la puerta del departamento abrirse.
- ya llegó.- se dijo.
Vio como la luz del corredor se encendió. Escuchó unas pisadas lentas...no eran las de Efron, Vanessa lo supo de inmediato. Retrocedió y apagó la luz de su cuarto. Pero ya era demasiado tarde, el o la que había entrado había visto la luz de su habitación encendida.
- Sé que estás ahí Hudgens...- dijo una voz espeluznantemente conocida que Vanessa reconoció rápidamente.
- Chad?
-veo q no me has olvidado...- dijo él. Sakura podía sentir que sonreía a través de la puerta.
- Cómo olvidar tu morbosa voz.- dijo Vanessa asqueada. - qué haces aquí?
- Efron me mandó a que te cuidara un ratito...hace tiempo que quería hablar contigo belleza...
Vanessa se mantuvo en silencio y se acercó a la puerta.
- te he estado observando desde hace mucho tiempo...yo he sido el encargado de seguir tus pasos...siempre te veía..te has convertido en toda una mujer...
- cállate y lárgate desgraciado!- dijo Vanessa.
- No lo creo, Efron me dijo que podía quedarme unas horas y hacer lo que me plazca contigo...y pienso hacerlo.
Vanessa retrocedió lejos de la puerta al ver que Chad forcejaba la perilla. Prendió la luz y buscó algo con qué defenderse.
- Maldita puerta!- dijo Chad.Sacó una tarjeta y la pasó por la rendija.
La puerta se abrió. Chad dio dos pasos adelante sin verla.
- no te escondas Hudgens, donde estés te encontraré..
Entonces sintió un golpe fuerte en el occipital. Vanessa lo había golpeado por detrás. Chad cayó al suelo y Vanessa aprovechó la confusión para agarrar un kunai que estaba en el suelo. Lo apuntó.
- Tu gran defecto es subestimarme Chad, siempre ha sido tu gran defecto.
Chad desde el suelo sonrió.
- Así me encantas Hudgens...difícil...y encima así de buena como te has puesto me encantaría que me dejaras probarte solo un poco...
- Ni en tus sueños-- dijo Vanessa.
Pero entonces Chad pateó a Vanessa desde el suelo en su rodilla e hizo que ella cayera al suelo.
Chad volvió a tomar el control y tomó su kunai lanzándola lejos del alcance de Vanessa. Se puso encima de ella, podía sentir todo su cuerpo en él...qué era aquella extraña atracción que llevaba sintiendo hacia ella desde el día en que empezó a seguirla para cumplir los planes de Jared? Hacía dos años que la observaba desde las sombras, deseando tocarla para poder así saciar esa obsesión que tenía con ella...jamás había deseado tanto a una mujer en toda su vida.
Vanessa forcejeó, pero él estaba encima de ella imposibilitándola de cualquier movimiento.
Chad respiró el aroma del cuello de Vanessa lentamente y luego fijó su mirada en la de ella.
- si quieres yo puedo sacarte de aquí..
-qué?- dijo Vanessa confundida.
Chad sonrió maliciosamente. Con un dedo quitó los cabellos que caían en la frente de Vanessa y luego rozó sus labios siguiendo su cuello hasta llegar a su escote. Vanessa volvió a forcejear, pero ya no demasiado: quería saber lo que él tenía que ofrecerle.
- Así como lo oyes...yo te puedo sacar de aquí con una sola condición.
- cuál?- dijo Vanessa.
- que seas mi mujer....para siempre.
Vanessa lo miró asqueada. Chad estaba obsesionado con ella y lo había notado.
- para siempre? que no sabes que me buscan todos los seres malignos y quieren matarme? Zachary me protege...qué me ofreces tú?- dijo Vanessa.
- Yo también puedo protegerte! y mucho más que ese imbécil! mira ni siquiera está aquí para defenderte...
- Eso es lo que tu crees imbécil!- dijo Zac mientras lo hacía volar contra la pared con un golpe. Vanessa instintivamente se levantó del suelo y corrió hacia los brazos de Zac. Quien la abrazó con un brazo mientras que con el otro apuntaba a Chad.
- lárgate.
Chad se levantó del suelo sonriendo.
- Como quieras Efron.-
Caminó hacia la salida y le dio una fugaz mirada a Vanessa.
- quédate aquí.- dijo Zac dejando a Vanessa en el cuarto mientras llevaba a Chad hacia la salida.
Vanessa los siguió hasta la sala.
- que crees que hacías eh?- dijo Zac apuntándolo nuevamente con un puño. - A Jared no le va a gustar q hayas tratado de abusar de mi prisionera..-
Chad sonrió.
- Baja esa mano y ese tono amenazante que no te queda.- dijo él .- Además, lo que a ti te molesta es q me haya metido con TU prisionera no es así?
Zac bajó la mano.
- Me las vas a pagar Chad.- dijo él.
- q te hace pensar que te tengo miedo.- dijo él mientras salía.
Zac se volteó y se vio frente a frente con Vanessa.
- te di una orden Hudgens. Dije que te quedaras en tu habitación.- dijo .-Zac.
- Se supone que debes protegerme! que buen trabajo haces Efron! Casi me violan y tu haciendo tus delincuencias por ahí con tu ridículo disfraz.
- cállate! no sabía que Chad iba a venir! si lo hubiera sabido no te hubiera dejado sola
Vanessa se quedó en silencio.
- qué te estaba diciendo? cuando llegué escuché que te decía algo.- dijo Zac.
- Nada importante....- mintió Vanessa. - Solo que me deseaba.
No pensaba decirle la verdad, tal vez, solo tal vez, Chad era su único pasaporte para salir de aquel lugar.
Zac rió.
- No entiendo cómo pudo haber caído tan bajo. Fijarse en una inmunda como tu..- dijo Zac despreciablemente . Estaba algo molesto por el hecho de que Chad estaba obsecionado por Vanessa, esto de cierta forma lo hacía enojar. Y quería desquitarse con ella.
Zac esperaba que Vanessa le reclamara o se le abalanzara, alguno de sus típicos insultos para con él. Pero nada de eso sucedió. Zac vio algo confundido como Vanessa sonreía.
- Sea como sea Efron...siendo o no como tu dices, una "inmunda" soy mucho más mujer de lo que son tus dos perras, Esther y la tipa con la que te revolcaste la otra noche juntas. Y puedo ser la obsesión de cualquiera si se me da la gana de serlo.- dijo ella.
- AH si?- dijo Zac retadoramente. - Pues déjame decirte que a mí no me mueves ni un pelo Hudgens..-
- Eso lo vamos a ver..- dijo Vanessa.

Caminó hacia él y lo empujó contra la pared. Puso sus brazos alrededor de su cuello y subió una pierna hasta la altura de la cintura de Zac. Estaban demasiado cerca. Vanessa podía sentir la respiración de Zac que cada vez se volvía más agitada. A unos pocos centímetros Vanessa sentía cómo el corazón de Zac latía cada vez más rápido, después de todo no era tan frío como ella pensaba. Vanessa rozó los labios de Zac provocadoramente mientras este puso sus manos en la cintura de la chica. Zac se acercó peligrosamente a la boca de Vanessa, que se veía irresistible a tan poca distancia y entonces...
Vanessa lo empujó y se separó de él.
- Ves? después de todo una "asquerosa inmunda" no es tan asquerosa para alguien como tu...no?- dijo Vanessa. Dio media vuelta y caminó hacia su habitación.
Zac se quedó unos minutos en la sala y sonrió. Había olvidado desde hace mucho tiempo lo audaz que era Vanessa.

Vanessa estaba en su cuarto tirada en la cama. No podía creer lo que había hecho hace unos momentos atrás.
"estás loca Vanessa Hudgens...definitivamente loca" se dijo.
Pero de alguna forma se alegró, pues había pasado ya la etapa de la depresión y volvía a pensar como lo que era: una mujer astuta, audaz e inteligente de cabeza fría. Ahora, ya pasado toda las depresión post-secuestro, podía pensar mejor cómo salir de allí y escapar.
Sintió como Zac abrió la puerta. Vanessa lo miró fijamente y sintió como su corazón latía más rápidamente. ¿cómo no después de lo cerca que habían estado el uno del otro?

- Voy a volver a salir.- dijo Zac sin quitarle la mirada de encima, ambos no dejaban de verse de una forma extraña, como si algo hubiera cambiado de repente.
- A terminar tu reunión?- dijo Vanessa
- No te importa.- respondió Zac.
- Sí a eso vas..- dijo Vanessa tirándose en la cama. - No me tienes que avisar.

Zac prefirió no decir nada y cerró la puerta con seguro.

martes, 18 de mayo de 2010

Capitulo 9:Pero aún no he muerto!

Vanessa abrió los ojos sintiendo un ardor en su cabeza. Ella la miraba sonriente.

- ya?

- ya qué?.- preguntó Vanessa.

- Ya se te pasó el dolor?- dijo Ella.

- Cómo lo supiste?

- Soy parte de ti, tonta.- dijo Ella.

- Por qué sentí dolor?

- Porque estás viendo cosas que pasaron anteriormente y que son recuerdos de otros, no tuyos.

- Me vas a explicar ahora sí por qué recuerdo cosas que no he vivido?

- No lo recuerdas,Vanessa, lo ves.- dijo Ella. - En estos momentos puedo asegurarte que o Nick o Ashley están junto tu cuerpo. Te están dando una visita.

- ¿Ellos están conmigo ahora?.- dijo Vanessa

- Si.

- Deben sentirse mal al verme en ese estado.

- Sí. Pero bueno, cuando tus seres queridos están junto a ti justo cuando estas en peligro de muerte y tu subconsciente está libre (ósea yo), ellos pueden transmitirte recuerdos de cosas que ellos vivieron.

- Pero aún no he muerto!

- Pero estás muriendo Vanessa, eres más espíritu que carne en estos instantes...por eso debemos encontrar esa clave...pero primero debes recordar..

Vanessa cerró los ojos.

-ay!.- gritó Vanessa - Me duele!

Zac la miró molesto.

- ya deja de chillar, quieres que la herida se cierre si o no?

- Sí, pero puedes ser más delicado.

- Yo no soy delicado con nadie Hudgens.

- Pues conmigo tendrás que aprender a serlo.- dijo Vanessa. - Por qué no solo tomas alguna venda o algo?

- No soy bueno con esas cosas Hudgens.

- pero si es fácil!

- No soy un cerebrito como tú, recuérdalo.

Vanessa se quedó callada y volteó la cabeza. No quería ver lo que Zac le hacía a su pobre pierna.

Zac la miró. Suspiró y tomó su barbilla he hizo que ella fijara sus ojos en él nuevamente.

- Haré todo lo posible para que no te duela.- dijo él finalmente.- Pero debes poner de tu parte.

- Está bien.- dijo Vanessa.

Zac curó muy bien la herida, se notaba que tenía experiencia en esa clase de cosas. Vanessa corroboró sus sospechas cuando Zac se levantó las mangas de la camisa y vio una cicatriz en su brazo izquierdo.

- qué te pasó allí?- dijo Vanessa tocando el brazo de Zac.

Zac movió el brazo hacia atrás al notar el gesto de Vanessa, ésta se sonrojó al notar que lo había tocado.

- No te importa.

- Como sea.- dijo Vanessa molesta.

Zac la miró nuevamente algo fastidiado.

- Fue tu amigo del alma, Jonas.

-Nick?- preguntó Vanessa confundida.-Eres un mentiroso.

- Ya estoy harto de que me llames mentiroso.- dijo Zac molesto. - Es la verdad. Qué pena que te desilusioné de tu perfecto Jonas..

- cuándo?- dijo Vanessa.

Zac se sonrió fríamente cuando notó que ella había empezado a creerle.

- El día de la graduación, en el baile. Justo cuando tú y yo peleábamos en la cancha de fútbol lo recuerdas?

Vanessa hizo un silencio.

- No muy bien.- mintió mirando hacia otro lado.

- Pues te lo recuerdo: estaba mal aún por la reciente muerte de mi padre, y quise descargarme contigo por ser la hija de los asesinos de mi padre. Empecé a insultarte y casi te lanzo un shuriken hasta que tu fuiste más rápida y sacaste el tuya mucho más rápido.

Vanessa lo miraba atentamente, cómo podía recordar todo aquello al pie de la letra? la odiaba tanto como para recordar todo aquello?

- Me lanzaste el shuriken y caí. Tú me maldecíste y te fuiste. Fue ahí cuando llegó Jonas.

- Me golpeó por haberte insultado y entonces yo me defendí. …l sacó su shuriken y lo lanzó, nunca había visto uno de ese tipo. Perforó mi brazo.

- Eso es imposible.- dijo Vanessa.

- Pues sí lo es. Aún recuerdo sus palabras después de ver que estaba herido: "agradece que no te mato, porque ganas no me faltan..recuérdalo"

Vanessa permaneció en silencio, como si le estuvieran hablando de otro Nick al que ella no conocía.

- Y fue justo allí cuando le dije que me vengaría, que ni creyera porque nos graduábamos iba a dejarlo en paz. Ves Hudgens, soy un hombre de palabra.

Vanessa lo miró molesta y algo decepcionada, por un momento creyó que Efron podía tener algo bueno.

Vanessa sintió esta mirada y bajó la cabeza mientras se levantaba. Caminó hacia la puerta y antes de cerrarla habló.

- Báñate y descansa, si necesitas algo tocas la puerta con fuerza. - dijo él. - Por cierto, Jonas tenía miedo aquella noche, por eso hizo lo que hizo.

- Miedo?- preguntó Vanessa.

- Miedo de perderte. Y eso es admirable.

Con esto Zac se fue, dejando a Vanessa confundida.

"En mi habitación

duerme una suicida.

duerme, pequeñita,

duerme"

Vanessa abrió los ojos y se vio frente a Ella.

- qué pasó?

- Nada,- dijo Ella. - Hasta ahora vamos bien.

- Sí, eso creo.

- Recuerdas lo que pasó después?- dijo Ella.

- Sí, me bañé y me quedé dormida.

- Muy bien, parece que te está ubicando mejor en el tiempo.- dijo Ella. - Ahora veamos lo que sigue, te parece?

Vanessa cerró los ojos.

- Hudgens...Hudgens...despierta.-

Vanessa abrió los ojos lentamente y vio el rostro de Efron frente a ella.

- qué haces?- preguntó ella desperezándose.

- qué haces tú es la pregunta.- Dijo el carismático castaño. - Te has quedado dormida todo un día entero.-

- Mentira.- dijo Vanessa levantándose.

- Qué te digo la verdad!- dijo Zac. - Por qué nunca me crees?!

Vanessa lo miró molesta.

- Te traje el desayuno eso es todo.- dijo Zac mientras se dirigía hacia la puerta.

- Espera!- dijo Vanessa.

-Zac se volteó.

- No puedo desayunar afuera?- dijo Vanessa.

- No Hudgens. Conoces las reglas.- dijo Zac.

- Tan molesta te soy?- dijo ella.

- No te imaginas cuanto.- dijo Zac.

- Quiero salir de este cuarto o me voy a volver loca.- dijo Vanessa.

- Pues si enloqueces o no, no es mi problema.

Zac cerró la puerta con llave.

Vanessa se levantó y miró hacia el reloj que marcaba la una de la tarde del último día de enero. Vanessa tomó una pequeña piedra de decoración y se dirigió hacia la pared donde tenía cada uno de los meses del año anotados. Tachó Enero.

- Ya es un mes.- se dijo.

Miley tomaba un café caliente. Aquel día tenía un dolor de cabeza penetrante, por lo que no iba a ir al ministerio. Ella sabía que para ir allá se necesitaba tener los nervios de acero y el carácter firme, para poder hacer respetar sus opiniones. Pero en aquellas circunstancias iba a ser imposible. Se sentó en el mueble de su casa y miró por la ventana al guardaespaldas que estaba afuera.

Sonó el timbre.

Miley se levantó y abrió la puerta.

- Hola, puedo pasar?- preguntó Corbin.

- Si claro.- dijo Miley.

Corbin pasó.

- Veo que no dejaste que tu guardaespaldas entre a tu casa.

- No, ya tengo bastante con dejarlo estar allá afuera.

- Tu crees que estemos en peligro?- dijo Corbin.

- No lo sé; hace mucho tiempo que no sé nada.

Corbin se sentó mientras veía a Miley servirse otra taza de café.

- Desde cuando te has vuelto una adicta a la cafeína?- dijo Corbin.

- Desde que el estrés empezó a apoderarse de mi vida.- dijo ella.

- De cierta forma Miley, tu has sido la única del grupo quien no ha sufrido pérdidas grandes.- dijo Corbin.

- Es verdad.- dijo Miley. - He sido la que menos ha sufrido.

Corbin sonrió, no sabía por qué pero estar con Miley lo hacía sentirse relajado, lo hacía sentirse Sai, y no aquel otro que pretendía ser.

- Todos hemos sido unos imbéciles.- dijo Corbin. - Solo quiero volver a encontrar a Vanessa y empezar de nuevo.

Miley se sentó frente a él con la taza de café. Lo miraba con sus ojos azules penetrantes. Tenía solo puesto un viejo y largo suéter que perteneció a su padre. Este le quedaba grande por lo que dejaba uno de sus hombros al descubierto. Corbin pensó que se veía como una niña usando ropa grande.

- Todos quisiéramos eso.- dijo Miley.

- Quiero decirte algo Ino.- dijo Corbin.

- Dime.

- De cierta forma los más unidos hemos sido Nick, Ashley,Vanessa y yo. Por qué siempre estabas ahí con nosotros, pero a la vez te alejabas.

Miley sonrió mientras tomaba otro sorbo de café.

- Yo no me alejaba, ustedes me alejaban a mí. Siempre entendí que sus lazos eran mucho más fuertes, ustedes compartían un pasado en el que todos había perdido y sufrido mucho. Yo no. Ustedes decidieron olvidarse de sus problemas y convertirse en otras personas, yo no. Nunca compartí esa ilusión con ustedes. Tienes razón, siempre estuve allí, estuve allí para ayudarlos, porque sabía que iba llegar el día en que se cayeran de esa nube, yo solo quería estar allí para ayudarlos a levantarse.

Corbin sonrió.

- No entiendo cómo puedes ser así.- dijo él.

- así cómo.

- Tan increíblemente hermosa.

Vanessa jugaba con sus dedos mientras permanecía tirada en la cama. No tenía absolutamente nada que hacer, aquello era demasiado aburrido. Si aunque sea tuviera algo con qué escribir. Pero estaba segura de que Zac no le daría nada. Cerró los ojos e intentó recordar el instituto...

aquel era su único recuerdo feliz.



Zac estaba sentado en el mueble de la sala. Miraba con detenimiento su marca en su hombro derecho. Se puso la camisa y tomó su capa y algunos shurikens. Caminó hacia la habitación de Vanessa y se detuvo justo enfrente de la puerta. Respiró profundamente y la abrió.

Vanessase levantó de la cama al verlo entrar.

- qué pasa?- dijo Vanessa.

- Voy a salir.- dijo Zac mientras se ponía la máscara blanca. - Necesitas algo antes de que me vaya?

Vanessa se quedó en silencio. Lo miraba con aquella capa negra y aquella máscara, justo como la engañó para secuestrarla. Sintió un escalofrío y volteó la cara hacia otro lado.

- No.

Zac notó la reacción de Vanessa, pero no le importó mucho. Caminó hacia fuera pero entonces escuchó la voz de Vanessa.

- Así se visten ustedes no?

Zac se volteó.

- Nosotros?

- Los aguiluchos..

Zac sonrió, pero Vanessa no pudo verlo ya que tenía la máscara puesta. Lo único que podía ver eran esos ojos azules centelleantes tapados por algunos mechones castaños que resbalaban de su frente.

Zac caminó más cerca, entrando nuevamente a la habitación.

- Sí, eres observadora.

- Como si no me conocieras ya Efron.- dijo Sakura con un tono algo triste. - Qué vas a hacer hoy? matar a más personas o...tal vez a gente como yo...

- A inmundas?- dijo Zac completando la frase. - Llama a las cosas por su nombre Hudgens.

Los ojos de Vanessa se llenaron de lágrimas y su rostro se contrajo lleno de indignación.

- Yo no soy una inmunda!!- gritó mientras sollozaba indignada. - Tener a una madre negra y un padre blanco no es signo de impureza! soy mucho más pura de lo que tú o tu familia jamás podrá ser! ya estoy harta de tus insultos baratos y tus humillaciones!! no volveré a tolerar que me llames de esa manera tan degradante! ni siquiera la peor de las cucarachas se merece eso!- dijo Vanessa sollozando, pero manteniéndose firme ante el castaño quien se encontraba impactado ante aquella reacción. - La piel no es sinónimo de grandeza! valgo mucho más de lo que tú o tus amigos aguiluchos podréis jamás valer! así que mide tus palabras Efron cuando vuelvas a intentar siquiera llamarme de esa forma tan hostil.

Vanessa se sentó en el filo de la cama y empezó a llorar. Estaba harta de estar secuestrada, de estar con aquel ser que lo único que hacía era menospreciarla por su linaje. Pero principalmente lloraba, porque no entendía aún por qué los insultos de Efron la herían tanto.

ZAc permaneció en silencio. Nunca midió en realidad las consecuencias de sus insultos, tampoco pensó que a Vanessa le importaría lo que él le dijera.

- Solo digo lo que me enseñaron, tenemos distintas formas de ver la vida Hudgens. A mí me enseñaron que soy superior a ti, simplemente así fui criado.

- No me interesa lo que te hayan enseñado ni mucho menos lo que pienses. No que te ibas? pues ándate.- dijo Vanessa, no podía soportar ni un minuto más la presencia de Zac.

- Pensé que eras demasiado inteligente como para que te importara lo que saliera de mi boca.- dijo Zac. - Eres tú la que siempre se ha comportado como si fuera superior a mí, como si lo supieras todo en la vida y yo nada.

- Es que soy superior a ti Efron, en todos los sentidos...no te has dado cuenta aún?? eres un ser despreciable que no es capaz de pensar por sí mismo, que solo repite las enseñanzas de su padre porque quiere mantener vivo el recuerdo de un hombre que era un asesino....como lo que tú te estás convirtiendo, si es que no has matado ya..

Zac se controló.

- No vuelvas a repetir algo en contra de mi padre Hudgens, o no respondo. Y sobre lo de asesino...- Zac caminó y se colocó enfrente de ella. Vanessa miró directamente a esos ojos fríos. - Soy un aguilucho y estoy preparado para matar si es necesario, y créeme Hudgens, cuando me toque hacerlo no me temblará la mano.

domingo, 21 de marzo de 2010

capitulo 8:Galatea

Zac vio como la arrogancia de Vanessa se desplomaba. Ella lo miraba ahora confundida.
- ¿de qué hablas?
- Crees que solo Lucas quiere matarte? ojalá Hudgens que él fuera el único...
- No entiendo...¿quién más querría lastimarme? solo Voldemort por ser la hija de los que mataron a su mano derecha, David Efron, y porque de por sí les sirvo de carnada hacia Nick...pero...¿quién más querría hacerme daño??
- ¿¿Tienes alguna idea de por qué mi padre fue a tu casa a matar a tus padres??- dijo Zac mirándola fríamente. Vanessa se sentía ignorante, él sabía todo y ella parecía no tener idea de nada de lo que sucedía.
-No.- dijo vanessa.
- Tus padres ya estaban prevenidos, ya sabían que mi padre iría...Dumbledore les avisó y fue así cómo fueron capaces de defenderse...de no ser por él mi padre hubiera cumplido su cometido y aún estaría vivo.
- su cometido? hablas de matar a mis padres y salir victorioso de ello?
- No, Hudgens...su cometido no era matar a tus asquerosos padres muggles...sino a ti..
-qué?..- dijo Vanessa. Sus ojos se llenaron de lágrimas. - mientes..
- No, yo no miento Hudgens..te digo la verdad..la verdad que debes saber para que crezcas de una buena vez! tus padres te protegieron y solo por eso murieron..la que debía morir eras tú!
- Eso no es verdad..- dijo Vanessa negándolo con la cabeza mientras las lágrimas corrían por sus mejillas imparablemente. - No es cierto...
- Sí lo es. Sabes por qué? tienes idea de por qué todos quieren matarte Hudgens?
Vanessa no respondía, solo podía llorar. Sus manos estaban agarradas en la silla y su mirada en el suelo.
- Te lo diré. Durante los últimos cinco años las criaturas oscuras han tenido una gran expansión a lo largo del mundo mágico, esto, por supuesto, no le convenía para nada al ministerio de magia, ni mucho menos a los magos y brujas del mundo mágico. Siempre, en estos casos de desesperación mundial, el ministerio y la orden de merlín, aunque más la orden de merlín que el ministerio, tienen un arma secreta para controlar el "malestar social".. Entonces, cada vez que suceden este tipo de casos extremos, solicitan la ayuda de una persona especial, o mejor dicho, de una niña especial..

Vanessa levantó la cabeza, no entendía lo que Efron trataba de explicarle.
- Hace muchos años Hudgens, mucho antes de que tu y yo naciéramos y hasta mucho antes de que el mismo Voldemort lo hiciera, el oráculo que se encuentra en la orden de merlín pronosticó que nacería un mago oscuro que causaría muchos daños, ósea Tom Lysaac, mejor conocido como Voldemort. Nadie hizo caso, el ministerio de magia se excluyó del problema alegando que no había que confiar en una fuente tan imprecisa como el oráculo. Pero el ministerio de magia no lo pensó así, sabían de la importancia del oráculo y de que nunca se equivocaba en sus predicciones, fue así como crearon, por medio de magia sumamente avanzada, a una niña que llamaron Galatea.
- Galatea?
- Sí, una niña de cabello plateado como la luna y piel blanca y pálida, sus ojos eran azules eléctricos y penetrantes. Crearon a una niña de diez años, una niña con un poder asombroso, un poder, que nadie en el mundo jamás podría plagiar ni tener, ella tiene la facultad de absorber los poderes oscuros.
- Eso es imposible, la orden de merlín no pudo haber creado un ser humano solo con el propósito de que ésta absorbiera los poderes oscuros del mundo mágico! eso es vil y despreciable..
- ahí tienes a tu orden de merlín! siempre perfecta! entiende que nadie es malo ni bueno, todos solo luchan por lo que creen y no les importa hacer lo que sea necesario para conseguirlo.- dijo Zac, estaba siendo lo más duro que podía con Vanessa. No sabía por qué, pero quería que sufriera, que sufriera y despertara de ese sueño en el que sus amigos la habían tenido todo aquel tiempo. - La crearon, y fue la creación perfecta. Era una máquina absolvedora! solo con pensar en la criatura maligna y concentrándose en ella absorbía su energía...después, se encontraban solo los cadáveres de cientos de criaturas oscuras. Era la creación perfecta, era capaz de mantener el mundo a salvo por siempre. No hablaba, ni pensaba, era como una muñeca con gran poder sobrenatural, hacía todo lo que se le ordenaba. Durante años la mantuvieron encerrada en una habitación con vigilancia dentro del castillo de la orden de merlín, y aún sigue allí. Como comprenderás, ella era la principal enemiga de todos los magos o criaturas oscuras, los "buenos" habían creado el arma perfecta...o por lo menos eso creyeron. Tengo entendido que la niña empezó a tener síntomas extraños, dormía la mayoría de horas del día y cuando se despertaba permanecía igual en la cama y no quería alimentarse. Dejó de obedecer las ordenes de la orden de merlín, y no importó cuanto trataron de hacerla volver como era antes, no pudieron. Entonces se olvidaron de ella, la dejaron en aquella habitación y hasta quitaron la vigilancia, aún sigue allí, como te dije, la mantienen, pero ya no es la amenaza de antes, y los magos de la orden perdieron esperanzas de que volviera a funcionar como antes, bueno..hasta ahora..
- de qué hablas?- dijo Vanessa.
- Hablo de que Galatea a vuelto a funcionar, pero de una forma distinta, sigue rehusándose a hacer caso a la orden, pero de vez en cuando se concentra y mata dementores y espectros malignos, cosa que no hacía en siglos. No se sabe el por qué del cambio, pero esto le ha devuelto las esperanzas a la orden. Galatea es la única capaz de matar a Voldemort y a nosotros, sus aliados, con solo pensar en ello.

Vanessa miraba a Zac confundida, aún no entendía por qué todo aquello tenía algo que ver con que intentaran matarla todos los seres oscuros.
- La orden de merlín controla los pensamientos de Galatea, pero solo una parte, la otra parte es en la que ella guarda sus secretos más grandes, y, seguramente, la razón de su cambio en todos esos años. Hudgens, según datos reales de la orden de merlín, ella está mandándote datos telepáticamente a ti sobre su problema.
- Eso es imposible! no es verdad!
- Es cierto! no te estoy mintiendo! esa niña ha estado tratando de mandarte datos sobre ella telepáticamente durante dos años, y parece que están empezando a llegarte, vagos, pero llegan..
- no es cierto.
- Galatea es un ser creado, por lo que funciona por medio de códigos, si te manda mensajes telepáticamente es porque tu mente es compatible con los códigos de la de ella. Eres una en un millón que es compatible con ella. Ahora entiendes? si te termina de llegar el mensaje completo..si tú llegas a saber la razón de su problema, se lo dirías inmediatamente a la orden de merlín, quien inmediatamente arreglaría el problema y tendríamos a Galatea nuevamente en acción. Ninguna de las criaturas oscuras desea que Galatea vuelva, entre ellos Voldemort. Ahora puedes entender por qué todos quieren matarte?

Vanessa comenzó a llorar nuevamente.
- Y si Voldemort me quiere muerta por qué no solo te manda a matarme y ya! por qué me siguen manteniendo viva!
- Porque Voldemort es más inteligente Hudgens, el quiere que recibas el mensaje completo y obligarte a decírselo a él...entonces él raptará a Galatea y la programará para que absorba la energía de los magos y brujas comunes y corrientes. Lo entiendes ahora? tu vivirás hasta que recibas el mensaje.
- Mataron a mis padres por mi culpa...- lloraba Vanessa inconsolablemente. - todo fue mi culpa....
Zac la observaba, había conseguido lo que quería, en un arranque de ira contra ella había descargado todo lo que tenía dentro. Y ahora no entendía por qué, pero no estaba complacido con el resultado.
Vanessa seguía llorando, derrotada, sentada en aquella silla. Zac ya no veía a la altiva y engreída Vanessa que estaba hacía unos momentos, aquella Vanessa se había desmoronado por completo y lloraba como una tierna niña.
Zac tragó saliva, no sabía por qué pero le molestaba verla llorar.
- Tenías que saberlo de cualquier forma.- se justificó levantándose. - Si yo no te lo decía te enterarías de otra forma..
- No importa.- dijo Vanessa levantando la mirada con el rostro lleno de lágrimas. - Yo sabía que algún día lo harías.
- hacer qué cosa?
- Lastimarme.
- Mi intención no fue esa.
Vanessa rió tristemente y luego volvió a fijar sus ojos en él.
- Yo sé que esa nunca es tu intención; pero tú eres así, destruyes y haces daño a todo lo que tienes en frente..

Zac sintió que aquellas palabras atravesaban su corazón como espadas, ella tenía razón, y se sentía miserable por ello.
Vanessa dejaba que sus lágrimas corrieran, ya no le importaba parecer débil ante Zac: él había vencido, la había vencido. Lo logró, logró hacerla sentir como lo peor del mundo.
Zac la observaba, se pasó una mano por su cabello rubio y dio un paso hacia delante, acercándose a ella, pero se detuvo firme. No podía ceder.
- sígueme, ya es hora de que regreses a tu habitación.- dijo él sin saber qué más decirle.
Vanessa se paró y avanzó, llorando en silencio.
Durante el camino por el pasillo Zac escuchaba los leves sollozos de la chica. Abrió la puerta y se hizo a un lado para que ella entrara.
- ya deja de llorar! tenías que saberlo de cualquier forma! - dijo Zac al verla entrar al cuarto llena de lágrimas.
Vanessa se volteó y lo miró con rabia.
- Déjame en paz! si quiero llorar es mi problema! ya me tienes ahí encerrada no es así?! creo que si no tengo el derecho a mi libertad por lo menos tengo derecho a llorar!
Zac la miró algo molesto pero no dijo nada, era cierto lo que ella decía.
"Ya basta! eres un Efron! no te tiene que importar lo que sienta o no una sangre sucia..si tu padre estuviera vivo se avergonzaría de ti" se dijo mentalmente.

Vanessa se sentó en su cama y se secó las lágrimas, Zac no pudo evitar sentir cierta ternura hacia ese ser que a veces parecía ser fuerte, mientras que otros parecían el más frágil del mundo.
Ya te puedes ir..- dijo Vanessa.
- qué? yo me voy cuando se me de la gana.- dijo Zac.
- Entonces quédate.- dijo Vanessa.
- No, ya me voy de todas formas no quiero estar aquí oyendo como lloras.- dijo Zac, y estaba apunto de salir cuando notó una mancha roja en el pantalón de Vanessa, justo en la rodilla.
- qué es eso?- dijo él señalando su rodilla.
Vanessa miró y se asombró, ni siquiera había notado que su rodilla estaba sangrando demasiado. Se subió el calentador y vio una gran herida.
Zac se acercó molesto.
- Por qué no me dijiste q estabas herida?!
- No lo sabía!
- No sabías que tenías una cicatriz en la rodilla?
- Sí! eso sí sabía! hace un mes me caí y me tuvieron que coger puntos ya que tenía la herida muy abierta. Las pociones cicatrizadotas funcionaron muy bien, no entiendo por qué se abrió nuevamente..- dijo Vanessa.
- Porque las criaturas que entraron se llaman Chupa Sangres. Son unas criaturas oscuras que se encargan de hacerte sangrar, lo facilita todo si tienes una herida reciente, ellos se alimentan de sangre.
Vanessa se quejó, la herida empezaba a dolerle.
- déjame ver.- dijo Zac sentándose junto a ella y tomando su pierna.
Vanessa soltó un gemido de dolor y alejó su pierna de las manos de Zac cuando este intentó ver de cerca la herida. - No muerdo sabes?
- Si muerdes.- dijo Vanessa.- Yo lo sé más que nadie.
Zac tornó los ojos algo irritado.
- Pues si quieres que te cure la herida tendrás que confiar en mí.
Vaness permaneció en silencio, mirándolo con cierta desconfianza.
- Confía en mí.
Nick caminaba hacia su casa. Todos los magos y brujas de la cuidad parecían estar alertas. Cada paso que Nick daba,veía un póster con la cara de Vanessa en él y uno con el rostro de Efron, y justo debajo de él: "se busca"
- Maldito, debí matarte cuando pude..- dijo Nick mientras caminaba.
Sí, debió haberlo matado la misma noche de graduación, cuando Zac le dijo claramente que iba a vengarse. Desde ahí tuvo que haber imaginado que aquello pasaría. Solo esperaba con toda su alma que Vanessa se encontrara bien.
Llegó a su casa y se dispuso a abrir la puerta cuando se topó con Ashley.
- qué haces aquí a esta horas?- preguntó Nick. - Es peligroso.
- Ya no.- dijo Ashley
Nick vio que atrás de Ashley había un gran hombre con gafas oscuras y terno, sumamente musculoso.
- quién es ese?- preguntó Nick algo molesto.
- Mi novio.- dijo Ashley sarcásticamente.- Es un guardaespaldas Nick, por si no te has enterado el ministerio nos ha puesto uno a cada uno de nosotros.
- Mentira, yo no veo al mío.- dijo Nick.
- Eso es muy raro.- dijo Ashley. - Se supone que debía estar contigo desde las seis de la tarde.-
Nick abrió la puerta y dejó pasar a Ashley. El guardaespaldas quiso entrar también pero la rubia le lanzó una mirada fulminante.
- Estoy harta de que me sigas hasta cuando voy al baño. Créeme, si me pasa algo grito y desde aquí afuera me escucharás.- dijo Ashley. - Además estoy con Nick, nada me puede pasar.
- Como quiera señorita.- dijo el guardaespaldas. - Pero recuerde que yo solo cumplo mi trabajo
La rubia entró y se lanzó contra el sillón.
- Vine porque usualmente hablo de mis problemas con Vanessa, pero ella no está. Miley me serviría pero está ocupada trabajando. Solo me quedas tu, ya que con mi hermano es imposible.- dijo Ashley.
- Dime.- dijo Nick sentándose en el sillón de al lado.
- Es Erick, lo han nombrado jefe del ministerio.
Harry no dijo nada, la verdad era que ya se imaginaba algo así.
- Mamá rompió en llanto cuando lo supo. En realidad todos nosotros, ósea, la familia, teníamos la esperanza de que
Erick dejara de lado sus ambiciones y volviera a ser el mismo de antes y no el corrupto que ahora es, pero ahora con esto todas nuestras esperanzas desvanecieron. Ahora Erick será el que tapará las cochinadas del ministerio.
- Sé que es muy duro.- dijo Nick. - Lo siento.
- Lo sé Nick, es solo que no entiendo cuándo fue que todo cambió...cuando Erick dejó de ser mi hermano, el que me ayudaba y me protegía cuando tenía miedo, el que estaba ahí, siempre, cuando lo necesitaba, como un buen hermano mayor. Hace como tres años que no hablo con él por su separación con la familia, y ahora último nos hemos chocado en el ministerio, pero creo q no me reconoce..
- Eso es obvio, ya no eres la niña que él recuerda.
Si, ya no soy la misma niña.- dijo Ashley con lágrimas en los ojos. - Cuando nos convertimos en esto Nick?
- en qué?- dijo él.
- En unos amigos tan superficiales. En amigos que dejaron de hablar de sus problemas porque fueron demasiado cobardes como para enfrentarlos, y decidieron mejor olvidarlos y disfrutar falsamente de una vida que no nos pertenecía...por qué fingimos durante todos estos años ser felices?
Nick miró al suelo y luego al frente, como mirando un punto fijo.
- Porque queríamos serlo, y como no lo éramos, decidimos crearnos una falsa realidad.
- queríamos ser qué?
- Felices.
Ashley se recogió. Miró a Nick.
- Ya no volveremos a cometer ese mismo error no? cuando Vanessa vuelva todo será diferente...como en Hogwarts.
Nick sonrió dulcemente y tomó la mano de Ashley.
- Como en Hogwarts.

"duerme, pequeñita,
duerme"

martes, 16 de febrero de 2010

capitulo 7:señorita Tisdale

Vanessa miró su comida sintiendo que ya había comido suficiente.

Ashley caminaba por un largo pasillo. Era la más joven dentro del ministerio de magia y con alto cargo. Muchas la miraban con envidia al caminar, otros con admiración, pero eso a ella no le importaba. Lo único que quería era encargarse personalmente que las tropas del ministerio estuvieran distribuidas alrededor del mundo mágico en busca de Vanessa.
Ashley entró empujando la puerta y muchos de los presentes se voltearon ante su imponente presencia. Puso su maletín en el escritorio mientras se arreglaba el saco. Estaba vestida como toda una ejecutiva, una falda corta azul al igual que su saco y zapatos de tacón. La rubia fijó sus ojos marrones en el ministro contra artes oscuras.
- Está todo organizado?- preguntó la rubia.
- Sí señorita Tisdale, mandamos a nuestras mejores tropas a las montañas donde se encuentran los gigantes, a los bosques para asegurarnos que no se encuentren con criaturas oscuras, también están en los lugares públicos, hay tropas en todas partes...pronto la encontraremos.
- Pues la orden de merlín también está en el caso, y espero de verdad que pronto la encontremos, sana y salva.- dijo Ashley.- pero quisiera saber si hay científicos buscando portales mágicos, ya que esa también es una posibilidad, puede ser que estén a través de un portal mágico.
- No, creemos que las tropas son suficientes. Están por todas partes..
- Nada es suficiente señores!- dijo Ashley esta vez dirigiéndose a todos los presentes. - Los portales mágicos deben ser considerados y exijo el equipo necesario y requerido para la expedición de éstos.
El ministro contra las artes oscuras se levantó y se sacó los lentes, mirando severamente a la rubia altiva que no se intimidó por la mirada cruel de aquel hombre.
- Señorita Tisdale, quiero recordarle que usted es solo una jovencita con suerte al estar dentro de esta sala. Está claro que si usted está aquí con esta actitud y con ese cargo del que tanto se jacta es porque su familia tiene altas influencias dentro del ministerio, sin embargo, recuerde que yo tengo muchos años más que usted, y no me voy a dejar mandar por una niña malcriada y obstinada como usted.
Ashley cogió su maletín y dio media vuelta ante la negligencia del ministerio. No podía creer que no se tomaran en serio el asunto que podría ocasionar otro tiempo oscuro, como en el que Voldemort reinaba. Ashley salió de la sala indignada y se chocó contra el pelinegro.
- Ashley, por fin te encuentro cómo salió todo?- dijo Nick.
- No me preguntes nada! todos en este ministerio son unos negligentes! no puedo creer que no sepan el proceso! solo hacen lo que les conviene! A veces siento que no nací para estar en el ministerio..no puedo cambiar nada..
Ashley se sentó en una banca mirando hacia el suelo. Nick se sentó a su lado.
- No te derrumbes Ashley, si tú lo haces..tú, que eres la más fuerte entre nosotros, entonces de verdad no tenemos esperanzas de encontrarla....
Ashley fijó sus ojos en los miel del pelinegro, que parecía contener las gruesas lágrimas.

-Nick, hay algo que he querido decirte desde que nos enteramos que Vanessa había sido secuestrada...- dijo Ashley. - No es tu culpa..
Nick miró hacia el suelo, parecía querer estallar en llanto, pero se aguantaba.
- Sí lo es, y estoy consciente de ello. Desde que sus padres murieron y Erick se unió al bando de los cerdos del ministerio de magia, la descuidé por completo...preferí olvidar mis problemas...maldita sea! sus padres murieron y yo no estuve allí para ayudarla! Ashley soy la peor porquería del universo.- dijo Nick sin poder contenerse más, lágrimas corrieron por sus mejillas.- La quiero tanto....
Ashley tomó la mano de Nick.
- Juntos la encontraremos, y juntos volveremos a ser los amigos de antes...los amigos que éramos en Hogwarts..recuerdas?
Nick sonrió.
-Sí, cómo olvidarlo. Fue la mejor época de nuestras vidas..
- Y volverá Nick, juntos haremos que vuelva.

"En mi habitación,
duerme una suicida.
duerme, pequeñita,
duerme"

Vanessa abrió los ojos y vio a Ella sentada.
- Qué significa esto?!- dijo Vanessa aterrada.
- Qué significa qué?- dijo Ella muy tranquila.
- Veo, veo....recuerdo cosas que no he visto..
- Como lo que hace Ashley y tus amigos para buscarte...
- Sí! yo no viví eso! por qué está en mi mente...
- Vanessa...hay tantas cosas que desconoces...pero no te preocupes..las irás conociendo poco a poco..ahora..cierra tus ojos...

Vanessa cerró los ojos y se hundió en las profundidades de sus recuerdos.

- Sígueme.- dijo Zac al ver que Vanessa ya no quería comer más.
- Me vas a encerrar?
- Sí- dijo Zac.
- Tan molesta soy?
- Sí.
Era hora de usar el sarcasmo, y Vanessa lo sabía.
- Pues no parecía molestarte cuando estábamos en la discoteca aquella noche.
Zac se detuvo en seco. Volteó y miró a Vanessa.
- Estaba fingiendo, tenía que hacerte creer que me gustabas, atraerte...no creerás que..
- Yo creo lo que veo, y digas lo que digas..cuando uno odia a alguien no puede ocultarlo, pero tú...tú tenías una actitud diferente...yo no creo que me odies tanto como dices..
- Te odio tanto como tu me odias a mí.
- Yo no te odio.- dijo Vanessa.
Zac sintió que de repente todo dentro de él cambiaba. Vanessa pudo ver caer la barrera de frío que lo caracterizaba.Zac estaba impactado ante la declaración de Vanessa.
- Tienes que odiarme...soy el hijo del asesino de tus padres...y soy el que te secuestró...y soy el que te insulta todo el tiempo..y te lastima..
- No te odio.- volvió a repetir Vanessa.
Zac la miró incrédulo durante unos segundos, luego se volteó y caminó por el pasillo. Vanessa lo siguió.
Zac abrió la puerta y Zac entró. Antes de cerrar la puerta Zac la miró por última vez. Entonces un sonido muy parecido a un gemido de animal se escuchó fuertemente. Vanessa se tapó los oídos ya que creyó que éstos explotarían.
- qué está pasando?!- gritó ella.
- quédate aquí! y no quiero que te atrevas a salir! apaga todas las luces del cuarto y no hagas ningún ruido!
Con esto Zac cerró la puerta con llave. Vanessa apagó las luces y se sentó enfrente de la puerta. No escuchaba nada, ni un solo sonido. Seguía mirando la puerta, y entonces observó el filo de la puerta, Zac había apagado todas las luces de la casa.
"Duerme, pequeñita
duerme"

Vanessa no sabía de donde salía esa voz, pero empezaba a sonar en su cabeza con una fuerza impresionante. Permaneció en silencio, no se escuchaba ningún sonido afuera. Entonces un golpe fuerte se escuchó. Vanessa supo que alguien o algo había tumbado la puerta del departamento.

Silencio...
"tal vez me han encontrado y han venido a rescatarme" pensó Vanessa, pero su ilusión desvaneció ante un sentimiento de una presencia maligna, podía escuchar los latidos de su propio corazón al igual que su sangre correr a gran velocidad por sus venas. Era como si su audición se hubiera incrementado al 100%. qué estaba sucediendo? quién o qué había emitido a la casa? Vanessa vio una sombra por debajo de la puerta, no era Zac, eso era seguro. Se tapó la boca porque sentía que el aire se le iba. Sentía la sangre pesada, sí, sangre. De repente de su nariz empezó a chorrear un líquido rojo y espeso, era su sangre. Qué estaba pasando?
La perilla se movía, alguien o algo quería entrar a su habitación, sí, algo, y no era bueno, quería lastimarla, podía sentirlo. Tenía que ser un ser oscuro, de eso no cabía duda. Por eso Zac no había querido que saliera ni hiciera el menor ruido. Vanessa sintió miedo, un escalofrío espeluznante rocorrió su cuerpo, una voz sonó en su cabeza.
"En mi habitación
duerme una suicida
duerme, pequeñita,
duerme"

Vanessa retrocedió lentamente, lo más lejos que podía de la puerta. Entonces escuchó la voz de Zac.
- ABRAKA....

Sí, había lanzado el hechizo mortal. La sombra se extinguió. Vanessa corrió hacia la puerta cerrada y trató de hablar.
- Zac!
- Estás bien?- se escuchó a través de la puerta.
- qué era eso?
- estás bien sí o no?!
- No lo sé, estoy sangrando.

Zac abrió la puerta rápidamente y prendió la luz del cuarto.
- Es solo tu nariz, lo arreglaré rápido.- dijo él
- qué era eso que estaba tras la puerta?- dijo Vanessa.
Zac se mantuvo en silencio y salió de la habitación. Vanessa lo siguió enojada. Llegó hasta la sala que estaba desordenada, como si un huracán hubiera pasado ahí dentro.Zac levantó su varita y todo se puso en su sitio, luego se dirigió a la puerta derribada y la restauró.
- No me ignores Efron!- gritó Vanessa.
Zac se volteó y fijó sus azules ojos en los marrones intensos de Vanessa.
- Ya era hora de que volvieras a ser la agresiva Hudgens....ya me estabas hartando con tu llanto furtivo.
- Si lloro o no no es tu problema! ahora dime lo que está sucediendo o!
- O qué?!- dijo Zac caminando hacia ella amenazadoramente.
Vanessa se mantuvo en silencio. Ella no podía hacerle nada a él, por ahora.
- Ves? solo eres palabras Hudgens, pero no acciones, al igual que tus amiguitos.- dijo Zac. - Quieres saber lo que pasó? te lo diré, solo espero que no afecte tus nervios de niña consentida...ya es hora de que sepas lo que es la realidad...y si tengo que ser yo quien te baje de esa nube, pues lo haré.
- No tengo miedo.- dijo Vanessa.
- Cállate! que ni siquiera sabes lo que dices!- dijo Zac.- siéntate, que es largo lo que tengo que explicarte.
- Prefiero estar parada.- dijo Vanessa.
- Dije que te sientes.- dijo Zac enojándose.
- No quiero.- dijo Vanessa provocándolo.
- Siéntate!- dijo Zac perdiendo la paciencia mientras que con su varita movía una silla y hacía que Vanessa cayera sobre ella.
Vanessa intentó volver a levantarse, pero no pudo, Zac la tenía pegada a la silla.
- Tengo bastante con tener que protegerte para tener que aguantar tus caprichos!- dijo Zac.
- Protegerme? por favor! déjame recordarte que me tienes secuestrada!
- Tú!!- dijo Zac apuntándola con el dedo, parecía estar realmente perdiendo la paciencia.- eres una niña malcriada! no has cambiado mucho estos años!
- Y tú sigues siendo el mismo egocéntrico de siempre!
- Sabes? podría solo encerrarte y no decirte nada de lo que está sucediendo! podría hacerlo! pero no lo haré, sabes por qué? porque quiero verte la cara cuando sepas cuantos seres oscuros andan detrás de tu vida Hudgens!

domingo, 31 de enero de 2010

Capitulo 6:Alisson

La abrió lentamente, ya era más de la una de la madrugada y no quería que Zac se diera cuenta de su hazaña.
Vanessa caminó por el pasillo hasta llegar a la sala. Entonces miró la puerta, estaba ahí, podía escaparse si lo quería....
"no, no puedes...hay ninjas y no tienes una varita..."
Vanessa se acercó a la puerta y vio que tenía unos dispositivos de seguridad.
"y para salir debes saber la clave de esta porquería.."
Vanessa pensó, podía llegar a sacarle la clave a Efron si lo drogaba o algo por el estilo...el problema era cómo hacerlo. Una vez que estuviera drogado podría quitarle la varita y arriesgarse a producir el patronus para escapar.
"Tengo que hacerlo....no me queda otra opción que arriesgarme"
Sin embargo sabía que no podía hacerlo aquella noche. Así que mejor se dirigió a la cocina para comer algo. Estaba entrando a ella cuando escuchó que una puerta se abrió, seguramente la de la habitación de Zac.
Vanessa se lanzó detrás de un sillón de la sala, y empezó a rezar porque no la descubrieran.
"Por favor Dios te lo ruego si me salvas de esta prometo nunca más burlarme de Corbin delante de Ashley y Miley.."

Sintió unos pasos y vio a una exuberante mujer de cabello castaño entrar a la cocina. Estaba solo con un sostén y un bóxer que definitivamente era de Zac.
Vanessa seguía mirándola boquiabierta, sin poder creer lo que veía.Efron había dejado entrar allí a una mujer, a una cualquiera. Vanessa se acercó a la cocina y la miró, no era una mujer cualquiera, era una Aguilucha, tenía la marca en su hombro.
- Claro, tenía que ser así...- dijo Vanessa.

Se volteó para irse cuando sintió que una energía golpeaba su espalda y cruzaba por todo su cuerpo. Sintió un dolor que recorrió cada centímetro de sí. Desde el suelo miró a Alisson apuntándola con la varita y repitiendo una vez más: crucio!!!

Vanessa gritó del dolor y no pudo evitar retorcerse en el suelo.

Zac apareció en la escena y miró confundido a Vanessa retorciéndose del dolor en el suelo.
- qué haces!?- gritó él a Alisson.
- Creí que habías dicho tenerla bien encerrada..- dijo Alisson. - Acabo de verla aquí en la sala, seguro que trataba de escapar.

Vanessa quiso defenderse, pero aún el dolor corría por su cuerpo. Antes de que pudiera decir algo Zac la levantó con fuerza por los brazos y la estrelló contra la pared, estaba furioso.
- Creí que te había advertido sobre las consecuencias de tratar de escapar!!- gritó.
Vanessa no podía dejar de llorar, trataba de hablar y defenderse, pero no podía hacerlo.
- Mejor me voy, te llamo mañana.- dijo Alisson, mientras cogía sus cosas y se iba.

Vanessa seguía aplastada contra la pared. Trataba de articular palabras pero no podía, jamás, en toda su vida había experimentado un dolor tan grande.
- qué es lo que quieres?! eh?! que te amarre y te encadene?! te doy todo para que estés tranquila y encerrada! y tú rompes la única regla que te puse maldita sea! sabes lo que te pudo haber pasado si tocabas la puerta sin saber la clave?! te hubieras electrocutado!
- No!- gritó Vanessa, que por fin pudo decir algo. - yo no quería escaparme! solo salí para buscar comida!
- Mentira!
- Lo juro!.- gritó Vanessa llorando.
Zac la miró tranquilizándose, pero aún la tenía fuertemente cogida por los brazos. - No soy tan estúpida como para tratar de escapar sin una varita cuando sé que hay ninjas afuera!
Zac permaneció en silencio, aquello era cierto, no consideraba a Vanessa tan imbécil como para hacer aquello.
- Deja de llorar!- dijo él molesto.
- Me lastimas!- dijo ella mientras seguía llorando.
- Cómo maldita sea saliste del cuarto!?
- No te importa!.- dijo Vanessa, y antes de que Zac pudiera hacer nada, ella le levantó la pierna golpeándolo en (bueno ustedes ya saben). Zac la soltó del dolor mientras ella corrió hacia su cuarto.
Vanessa cerró la puerta. Sabía que en cualquier momento Zac entraría. Trató de tranquilizarse, se sentía débil y mareada. No sabía cómo había sido capaz de soportar tanto dolor.
La puerta se abrió de golpe dejando entrar al castaño. Vanessa tuvo miedo, sin embargo al verlo notó que no estaba enojado, la miraba tranquilamente.
- Nunca, me oíste...nunca vuelvas a salir de esta habitación...porque la próxima juro que te encadeno a la cama.- dijo Zac.
- Tengo hambre.- dijo Vanessa.
Zac la miró fijamente. Podía decirle que no, podía dejarla allí que se muriera del hambre por malcriada y engreída. La odiaba tanto, era la hija de los gilipollas que mataron a su padre...era una sangre sucia...y sin embargo.....
- Sígueme.- dijo Zac caminando fuera de la habitación. Vanessa se secó las lágrimas y lo siguió.
Se sentó en la mesa de la cocina mientras se secaba las gruesas lágrimas que aún caían de sus mejillas. Zac sacó una comida instantánea del refrigerador y la metió en el microondas. Se sentó con esto enfrente de ella. Hubo un largo silencio entre los dos hasta que alguien decidió romperlo.
- Y te sientes mejor?- dijo Zac. Vanessa pudo notar la indiferencia en su voz. Ni siquiera le importaba lo que le pasara, pero, ¿por qué le preguntaba entonces?.
- No creo que te importe lo que me pase..- dijo Vanessa.
- Es cierto- dijo Zac quedándose callado. Esta vez Vanessa decidió hablar.
- Me voy a quedar encerrada en el cuarto todos los días hasta que decidan matarme?- dijo Vanessa.
- Sí.- dijo Zac.
- Qué no les basta con tenerme aquí en este departamento aislado de todo como para que me encierren en un cuarto?
- Esa no fue decisión de los superiores.- dijo Zac.- Fue una decisión mía....o acaso crees que quiero verte todos los días paseándote por aquí?? crees que me gusta ver a la cara a la hija de los asesinos de mi padre?? prefiero mantenerte lo más lejos posible...y pretender que no existes..
Vanessa tragó saliva y se quedó en silencio.
- A mí tampoco me hace ninguna gracia tener que estar con el hijo del asesino de mis padres....porque tu padre no se fue de este mundo antes de matar a los míos....o no te acuerdas de eso???
Zac miró fijamente a Vanessa.
- No, tú no sabes lo que es eso Zachary Efron....tu no estuviste allí....tu no viste a tu padre morir...yo sí...y vi a los míos morir enfrente de mí sin que pudiera hacer nada al respecto.
Zac pudo ver en los ojos de Vanessa un gran e infinita tristeza, un agujereo que solo deja un hecho traumático en la vida de alguien. Sí, aquello la había marcado, ya no era la niña sabelotodo que él había conocido, la antipática sangre sucia Hudgens....pero feliz. Ya no era aquella que él veía siempre con un brillo en su mirada, siempre sonriente con sus amigos....ya no era la misma. Ahora tenía en frente de él a una mujer, dominante, inteligente...pero con un pasado tan oscuro como su mirada..y un dolor tan grande que había logrado perforar su alma antes intacta, y sin embargo...había algo en ella que aún se conservaba como antes: la pureza de su rostro.
- Tus amigos no te ayudaron mucho no Hudgens?- dijo Zac.
- Ellos también tenían sus problemas....demasiados como para indagar en los míos....
- Sí, eso lo sé. Por eso fue que llevaban la vida que llevaban...de fiesta en fiesta, diversión en diversión....aparentando que nada sucedía...olvidaste la muerte de tus padres Vanessa?
Nessa sintió un escalofrío al escucharlo nombrala por su nombre.
- Traté....y lo logré por momentos....pero siempre volvían...no importaba cómo ni dónde...su imagen...volvía...
Vanessa apretó los puños mientras gruesas lágrimas caían en la mesa. No podía entender cómo aquel ser que se encontraba frente a ella, tan frío y calculador parecía de piedra...incluso cuando hablaba de la muerte de su propio padre.
- Nunca puedes huir de tu pasado Hudgens....eso lo aprendí hace mucho tiempo...y mientras tu olvidabas a tus padres...yo trataba de mantener al mío lo más vivo posible en mi mente...para así, cuando llegara la hora de mi venganza, no tener compasión...
Vanessa sonrió tristemente.
-Tu no necesitas llenarte de rencor para odiar....estas hecho para eso.- dijo Vanessa.
Zac sintió como si una espada de hierro le atravesara en estómago frívolamente.
- Eso es lo que piensas? que yo estoy hecho para todo esto?...- dijo Zac mirándola profundamente.- Las cosas que me han pasado me hicieron así Hudgens...la vida no es como te enseñaron que era dentro de Hogwarts...la vida no es los libros ni los jueguitos con tus amigos...la vida es esto, una porquería...un juego en el cual los más poderosos ganan.
- Puede ser.- dijo Vanessa.- Pero si es así entonces no temo llegar a la muerte....prefiero morir antes que seguir viviendo en un mundo así.

Zac se levantó de la mesa y abrió el microondas sacando la comida. Se la puso enfrente de Vanessa con un vaso de zumo de naranja.
- Por primera vez estamos de acuerdo en algo...yo también prefiero morir antes que vivir en un mundo como este, pero no antes de mi venganza.
Vanessa comió lentamente, no porque no tuviera hambre, sino porque cada trozo de comida que pasaba por su garganta era un espectáculo de dolor en su estómago. Tal vez era porque no había comido en días.
Zac estaba parado en el marco de la puerta, como un guardia vigilando a su reo. La miraba y por ciertos instantes sentía verse así mismo...los dos compartían el mismo dolor.
- Terminaste?
- No.- dijo Vanessa.
- apúrate.
Vanessa siguió comiendo, pero entonces se detuvo.
- quién era esa mujer....la que me lanzó ese hechizo.- dijo Vanessa.
- No te importa.- dijo él.
- Verdad, es solo que te veía con Esther, no con otra.
- Estoy con Esther.- dijo Zac.
Vanessa lo miró incrédula, cómo podía decírselo así no más?
- Ok, estas con dos al mismo tiempo? Esther lo sabe?
- No.
- La otra lo sabe?
- Alisson lo sabe. A ella no le importa.
- Sabes lo que es estar con una sola mujer?- dijo Vanessa algo indignada por lo que escuchaba.
- Eso es para los que pueden enamorarse Hudgens....para Jonas, para Bleu...no para mí. Nadie podría enamorarse de alguien como yo Hudgens, y seamos honestos, yo no podría amar a nadie.

Aqui la dejo,porfavor a todas las que leen esta novela comenten porfavor.